Una de las dudas frecuentes que surgen al aplicar el Real Decreto 487/2022, por el que se establecen los requisitos sanitarios para la prevención y el control de la legionelosis, tiene que ver con el control del pH en las instalaciones de agua sanitaria, especialmente cuando no se utilizan biocidas ni se cuenta con depósitos intermedios.

¿En qué casos es obligatorio controlar el pH?

El pH del agua es un parámetro relevante en aquellas instalaciones donde se aplican tratamientos químicos, especialmente biocidas, ya que su eficacia depende en gran medida del rango de pH del agua. Así lo indica el propio RD 487/2022, en concreto en la nota 1 de la tabla correspondiente, que señala:

“El pH se debe controlar en función del tipo de biocida usado.”

Por tanto, si no se está utilizando biocida, no es obligatorio controlar el pH del agua sanitaria en la instalación.

¿Dónde se debe tomar la muestra para el control del pH?

Cuando sea necesario controlar este parámetro, la toma de muestras deberá realizarse en los puntos de muestreo definidos en el Programa de muestreo del PPCL (Programa de Prevención y Control de la Legionella), no necesariamente en el depósito ni exclusivamente en los puntos terminales.

El lugar adecuado para el control dependerá de cómo se haya diseñado el programa y de los riesgos específicos de la instalación. Si se usa un biocida, por ejemplo, puede tener sentido comprobar el pH en el punto de aplicación o en los terminales, para verificar la eficacia en el uso real.

¿Y si no hay depósito intermedio?

La ausencia de depósito intermedio no modifica la obligación de controlar el pH, puesto que el criterio principal sigue siendo el uso de biocidas. En instalaciones sin depósito ni biocida, no hay exigencia de control del pH según el RD 487/2022.

Conclusión

En resumen:

  • El control del pH solo es obligatorio si se utiliza un biocida cuya eficacia dependa de este parámetro.
  • No es necesario controlar el pH si no se usan biocidas en la instalación.
  • Las muestras deben tomarse en los puntos establecidos por el PPCL, lo que puede incluir terminales, depósitos u otros lugares, en función del diseño del sistema.

Este punto, aunque pueda parecer menor, es clave para optimizar recursos y cumplir con los requerimientos legales sin sobrecargar los planes de control con acciones innecesarias.